La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob tiene mayor incidencia en Chile a diferencia de otros países (estudios avalan nuestras palabras), teniendo en cuenta las estadísticas mundiales. Pese a esto, existen muy pocos especialistas capacitados para dar un diagnóstico certero y eficaz, por ello, muchos de estos pacientes no reciben un diagnóstico y tratamiento de manera oportuna. Además, existen exámenes que apoyan la detección de esta patología que no se realizan en nuestro país, por lo que se requiere el envío de muestras a E.E.U.U. para su ejecución, teniendo un alto costo y no siempre está al alcance de todas las familias. En Chile, no existen estadísticas reales sobre esta enfermedad, por lo que, no podemos tener certeza oficial de cuantas personas han fallecido o padecen actualmente esta enfermedad. Los datos que manejamos nosotros son por la información que nos entregan los médicos que se ven enfrentados a este tipo de pacientes y por las familias afectadas que se comunican con nuestra fundación. Nuestra fundación está trabajando en recopilar información autorizada por los pacientes y familias del paciente para poder manejar estadísticas apoyadas por los mismos afectados con conocimiento del ministerio de salud; desde ese momento podremos tener estadísticas oficiales en Chile. Existe un precario apoyo a los científicos que estudian esta alta incidencia en nuestro país, somos el país con más episodios de Creutzfeldt-Jakob en el mundo y el país con más desconocimiento en el tema. El desamparo por parte de la cobertura de salud, a llevado a muchas familias a sobre endeudarse, lamentablemente contamos con información de muchos de ellos que han quedado en quiebra debido a los altos costos al momento de mantener a su familiar. Estamos profundamente comprometidos con todo lo que respecta a la ayuda social tanto a los afectados como sus familias, trabajamos en la necesidad del saber y ponemos mayor énfasis en lograr acuerdos con los diferentes estamentos gubernamentales para poder obtener beneficios de cobertura de salud. 

Esta fundación nació por amor y es por amor que seguirá luchando día a día por todos los afectados, silenciados y nunca escuchados en esta enfermedad.

En memoria de Soledad Belén Medina Tolaza.